1. Los dolores crónicos comunes, como dolor de cuello, hombros, cintura y piernas, diversos tipos de artritis y fiebre acompañados de dolor agudo, como dolor de cabeza, dolor de muelas y esguinces agudos, deben tratarse con medicamentos antiinflamatorios y analgésicos no esteroides, como Fenbid, Futalin, Celecoxib, etc.
2. Para los pacientes de cáncer que presentan dolor, se deben tomar con decisión diversas medidas de tratamiento para aliviar el dolor tanto mental como físico.
3. Prevención de la tolerancia a los medicamentos: Los pacientes que utilizan analgésicos durante mucho tiempo debido al dolor crónico pueden experimentar problemas de tolerancia a los medicamentos. Al mismo tiempo, cuanto más largo sea el tiempo de medicación, mayor será la dosis necesaria del medicamento y también se producirán diversas reacciones adversas. Los métodos para prevenir o reducir la tolerancia a los medicamentos incluyen: aplicar de forma integral medicamentos adyuvantes tanto como sea posible para mejorar el efecto analgésico; alternar el uso de diferentes tipos de analgésicos en lugar de utilizar solo un medicamento; una vez que el dolor del paciente disminuya, ajustar gradualmente la dosis del medicamento y el intervalo entre medicamentos también se puede extender adecuadamente; cooperar simultáneamente con otros métodos de alivio del dolor para el tratamiento.
4. Tenga cuidado con los efectos adversos gastrointestinales: tomar analgésicos, especialmente antiinflamatorios no esteroides y analgésicos, puede provocar efectos adversos gastrointestinales como indigestión, náuseas, úlceras e incluso perforación y sangrado. Los pacientes que requieren el uso prolongado de antiinflamatorios no esteroides y analgésicos y tienen factores de riesgo gastrointestinales deben elegir inhibidores selectivos de la COX-2 que sean relativamente seguros para el tracto gastrointestinal, como los antiinflamatorios no esteroides y analgésicos selectivos como el celecoxib, en la medida de lo posible.
5. No beba alcohol antes y después de tomar analgésicos orales: el alcohol puede aumentar la toxicidad de los analgésicos, e incluso las dosis convencionales pueden causar daños al hígado y a los riñones.
6. Contramedidas para reacciones adversas: Algunos analgésicos pueden causar ciertas reacciones adversas, especialmente los analgésicos anestésicos, que pueden manifestarse como náuseas, vómitos, reflujo ácido, indigestión, estreñimiento, dolor de cabeza, mareos, sarpullido, dificultad para respirar, etc. El uso de este medicamento debe suspenderse de manera oportuna y se debe consultar a un médico para reemplazarlo con otros medicamentos para evitar empeorar la condición y causar otras consecuencias adversas.
7. La heroína o la morfina sólo deben utilizarse cuando se experimenta dolor intenso.






